Aquí en Mar del Plata el frío no afloja, la sensación térmica a la noche suele ser 0°. Sin embargo la primavera está ahí nomás y hay flores que puntualmente señalan el fin del invierno. Las magnolias Soulangeanas y Lilifloras están en su esplendor, llenas de pimpollos que destacan sobre sus ramas desnudas. Son plantas proterantes, esto significa que florecen antes de que broten las hojas. No son las únicas en anunciar el cambio de estación, los Narcisos y las Violetas siguen iluminando mis canteros y mis floreros.
Septiembre es un mes que marca el comienzo de una época maravillosa, llena de colores y perfumes pero también de mucho trabajo: hay que comenzar a preparar el terreno para la huerta de primavera-verano, llevar a tierra los plantines que se sembraron en otoño, controlar plagas, sembrar flores y a medida que comienza el buen tiempo, regar con frecuencia. Por ahora todo esto se ve lejano en mi ciudad, hasta principio o mediados de octubre la primavera no se digna a aparecer. Solo resta esperar con paciencia, algo que los jardineros sabemos hacer. No se pueden apurar los tiempos de la naturaleza, debemos respetarlos y adaptarnos a ellos.